Resumen
En un contexto de crisis económica y social, las organizaciones saludables y resilientes (HERO - HEalthy and Resilient Organizations) se caracterizan por llevar a cabo prácticas organizacionales saludables de manera sistemática, planificada y proactiva, que influyen en el desarrollo de empleados y grupos saludables, así como en el logro de los objetivos organizacionales (Salanova, Llorens, Cifre y Martínez, 2012). Según Hobfoll (2001) en el modelo de conservación de recursos (COR) cuando las personas cuentan con recursos que les permiten adaptarse o trabajar en su ambiente, continuarán generando más recursos que les permitan desarrollarse en el futuro de una manera dinámica. Dado que las prácticas organizacionales pueden ser utilizadas por los empleados como recursos que le brinda la organización para desarrollar su trabajo, según el modelo COR se esperaría que los empleados generen más recursos como podría ser en este caso la empatía colectiva entendida como un recurso positivo. Es por esto que objetivo principal de este trabajo es examinar el rol predictor de cada una de las prácticas organizacionales (i.e., conciliación familia-trabajo, fomento de la salud psicosocial, prevención del mobbing, desarrollo de habilidades, desarrollo de carrera, fomento de la equidad, comunicación, información, y responsabilidad social empresarial) sobre la empatía colectiva. La muestra está compuesta por 3.309 trabajadores, agregados en 566 grupos de trabajo de 137 organizaciones españolas de diversos sectores socio-económicos. Los análisis de regresión muestran que las prácticas dirigidas al desarrollo de habilidades, información y prevención del mobbing son las que mayor varianza explican de la empatía colectiva. Al final del artículo se incluyen las implicaciones teóricas y prácticas, junto con las limitaciones y sugerencias para estudios futuros.

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